20/07/2020

Resiliencia y transformación digital en una situación sin precedentes

La madre de todas las recesiones’ es como han bautizado diversos analistas a la situación devastadora provocada por la pandemia. Más allá de episodios de guerra más o menos recientes, la crisis económica a que nos ha abocado el coronavirus no tiene analogías en la historia moderna, producto del confinamiento total y la consiguiente paralización de la economía a nivel global, por no hablar de lo impredecible del futuro más inmediato. Según el secretario general de la Organización Mundial del Turismo (OMT), Zurab Pololikashvili, “el mundo enfrenta una crisis económica y de salud sin precedentes”.

Los deseos de que la recuperación fuera rápida se van desvaneciendo a medida que avanza el tiempo y el levantamiento de las restricciones y medidas de control no surten el efecto deseado y se siguen produciendo rebrotes.

Es difícil por no decir imposible saber cuándo comenzará la verdadera recuperación y hasta cuándo alcanzará la misma. Si bien está claro que ningún sector de la economía puede sustraerse a las consecuencias de la pandemia, que se han cebado en particular en subsectores que componen la industria turística, propensa a sufrir de manera especialmente intensa la influencia de estas perturbaciones y situaciones críticas.

Indudablemente, la pandemia pasará y empresas y destinos turísticos deben tratar de recuperar la normalidad y el equilibrio lo antes posible, tratando de comportarse de manera resiliente. Esto es, tener la capacidad y las habilidades para actuar de manera estratégica y asertiva frente a conductas pasivas, afrontando de manera directa los desafíos y vulnerabilidades que se plantean, minimizar o mitigar los impactos negativos, y revertir las consecuencias de una situación de crisis como la actual.

Esta resiliencia debe ser estimulada para superar la situación, y para ello se requiere un cambio de comportamiento, de actitud y funcional de gestores de empresas y destinos turísticos. Esta es la forma para impulsar de manera diferente acciones de respuesta al estancamiento de la actividad turística y poder avanzar en la recuperación, superando actuaciones y visiones cortoplacistas y apostando por una perspectiva estratégica y a más largo plazo.

Y es así porque lo que realmente convierte a los actores públicos y privados turísticos en resilientes es su capacidad de establecer acciones de prevención y adaptación de mayor alcance, a partir de un análisis, predicción y evaluación de riesgos. Todo lo que permita asimilar los impactos a partir de procesos de respuesta eficientes y planificados, revisando procesos y definiendo actuaciones frente a inciertos escenarios, incrementando la capacidad de adaptación de los agentes turísticos para superar las crisis.

En este contexto, apostar por la digitalización no es una opción para el sector turístico, y ésta debe servir como elemento tractor para contribuir a configurar estrategias y planes de gestión más eficaces, tanto en los actores públicos como en los actores privados del sector.

Albert Einstein dijo: “No pretendamos que las cosas cambien, si siempre hacemos lo mismo. La crisis es la mejor bendición que puede sucederle a personas y países, porque la crisis trae progresos.” Esta crisis de la Covid-19 debería servir de estímulo para la definitiva transformación digital de empresas y destinos, no solo con la aplicación de tecnología sino adaptándola a la propia cultura corporativa y a las personas.

¿Será la pandemia capaz de movilizar a empresas y destinos hacia la definitiva transformación? Desde el Instituto Valenciano de Tecnologías Turísticas (Invat·tur) se lleva tiempo apostando por los procesos de transformación digital de empresas y destinos, con un programa enmarcado en la estrategia de Destinos Turísticos Inteligentes de la Comunitat Valenciana (DTI-CV), y cuyo objetivo es mejorar la competitividad del modelo económico-turístico de la Comunitat Valenciana, a través de la capacitación de los profesionales del sector en la integración de soluciones digitales y tecnologías innovadoras en los procesos de valor de las empresas y los destinos.

Además, desde Turisme Comunitat Valenciana, a través de Invat·tur, se trabaja en la redacción definitiva del Plan Estratégico de Turismo CV 2020-2025, que debe servir de hoja de ruta para consolidar a la Comunitat Valenciana como un destino turístico auténtico, seguro, elegido por su carácter hospitalario, su estilo de vida mediterráneo y sus valores éticos, gestionado de manera colaborativa y corresponsable, orientado hacia su transformación en territorio inteligente (inclusivo, innovador y sostenible), y ahora, más que nunca, resiliente.

Y para ello, se ha incorporado una línea estratégica sobre seguridad y resiliencia turística que derivará en unos programas y actuaciones de justificada relevancia en el momento actual, y que deberían facilitar la transición hacia una nueva situación de equilibrio y normalidad.

Francisco Juan Martínez – Director Invat·tur

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